Un cura párroco atacó a golpes a un obispo durante una reunión

Nacionales 22 de diciembre de 2020 Por El Diario Visión
El agresor también rompió una silla y fue suspendido
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Un sacerdote agredió a golpes de puño al obispo de San Rafael Eduardo María Taussig. La agresión tuvo lugar este lunes por la mañana, cuando los religiosos mantenían una reunión en el Obispado de esa localidad del sur de la provincia de Mendoza.

Según detalló el Obispado de San Rafael en un comunicado, el padre Camilo Dib, vicario de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de la ciudad de Malargüe, “atacó con violencia” al Obispo. Luego, “siguió la rotura del asiento en que estaba sentado” el monseñor. Por esta agresión, el cura “fue suspendido y prohibido de todo uso de su ministerio sacerdotal”, agregó el texto oficial.

“No hubo una pelea, fue una persona que atacó a otra”, aclaró a TN el vocero del Obispado de San Rafael, José Álvarez, en alusión a que el obispo no respondió a la agresión del cura.

Álvarez confirmó que Taussig “recibió un par de golpes”. Una foto lo muestra con algunos moretones en la cara. Sin embargo, el vocero aclaró que “fue algo muy mínimo”, dando a entender que no tuvo que ser atendido por personal médico.

Consultado por el motivo que llevó a Dib a explotar de esta manera, Álvarez señaló que “las razones psicológicas o de libertad moral las tendrá que explicar después”. Pero remarcó que lo que hizo “fue un delito muy grave”.

El objetivo de la reunión era ofrecerle al sacerdote la oportunidad de realizar un descargo sobre su participación en un escrache que tuvo lugar en Malargüe, el mes pasado, durante una protesta por el cierre del Seminario Santa María Madre de Dios, informó el Obispado.

“Fue llamado porque el 21 de noviembre hubo una manifestación contra el obispo de un grupo de fieles y él estuvo en medio de eso. Fue una manifestación muy violenta contra el obispo y no hizo nada por pararla. Por lo tanto, él se tiene que hacer cargo de esto. Por esa razón lo sancionaron pero también le dieron la oportunidad de realizar su descargo”, detalló el vocero del Obispado de San Rafael.

Según publicó el portal Diario San Rafael, aquel escrache tuvo lugar cuando Taussig visitó este departamento para realizar una misa en la Parroquia del Carmen en homenaje al cura Pablo Fuentes. Fue recibido por un grupo de vecinos con pancartas que pedían su renuncia. Cuando se dispuso a regresar a San Rafael, no pudo hacerlo en su auto porque le pincharon las cuatro ruedas, por lo que tuvo que volver en otro coche.

En el momento del incidente, formaban parte de la reunión el Presidente de la Comisión Diocesana de Justicia Víctor Torres Jordán, y el Canciller de la Diócesis Luis Gutierrez Drisaldi.

Álvarez detalló que “mientras estaba respondiendo positivamente a las preguntas, haciéndose responsable de haber hecho lo que hizo”, el padre Dib reaccionó “desenfrenado”. El vocero del Obispado de San Rafael agregó que “primero golpeó el escritorio y, luego, le tiró una piña al obispo, que alcanzó a defenderse con sus manos pero al caer en la silla la rompió”. También contó que había otro sacerdote presente que lo intentó contener. “Parecía que se calmaba, pero volvió otra vez mucho más furioso. Entonces, (Taussig) fue ayudado a retirarse del lugar”, y se resguardó en el comedor. Finalmente, el padre Alejandro Casado acompañó al agresor hacia la salida y ambos se fueron en su vehículo.

“Evidentemente, su presencia era lo que lo sacaba de quicio”, reflexionó el vocero. Luego, hizo referencia a la desproporción de fuerza entre Taussig, de 66 años, y su atacante, al cual describió como “un hombre de buena contextura física”.

En el documento, emitido este martes por el Obispado, se explica que el Derecho Canónico, en su cánon 1370, establece que si un clérigo usa violencia física contra el obispo, incurre automáticamente en la censura de suspensión. Por lo cual, Camilo Dib quedó suspendido automáticamente tras la agresión, y “tiene prohibido todo uso de su ministerio sacerdotal”.

En relación a si consideraron iniciar acciones legales, Álvarez lo negó. “Mientras no sea necesario recurrir a otra forma, el Derecho Canónico es suficiente. Él (Dib) ha hecho un voto de obediencia y de pertenencia a la Iglesia”, aclaró. A su vez, indicó que no sabe si está arrepentido por lo que hizo, pero “espera que sí”. “Hay que esperar que reaccione y se haga cargo, todos tenemos nuestro día negro”, sostuvo.

El cierre del seminario se dio medio de una disputa por el incumplimiento de algunos sacerdotes, que se negaban a dar la hostia en la mano a los fieles, en lugar de hacerlo en la boca, como lo indica el protocolo sanitario por la pandemia de coronavirus. Tras esa decisión, la comunidad católica local manifestó su desconcierto por el destino de los seminaristas que cursan actualmente en San Rafael. Al momento, se desconoce dónde y cómo continuarán su carrera vocacional el año próximo.

“Fue una medida que tomó en el mes de junio el Obispo, que determinó cerrar el Seminario Diocesano por distintas razones. Una cantidad de gente de la diócesis no lo entendió y un grupo ha reaccionado violentamente por esa razón”, indicó Álvarez al respecto.

En las protestas de las últimas semanas, los manifestantes sostenían carteles con leyendas como “Monseñor traidor”, “Lobo vestido de cordero”, “Estamos huérfanos de pastor”, “No al cierre del seminario” o “Pedimos un visitador apostólico”. Pancartas con mensajes similares fueron colgadas frente a la sede del Obispado en San Rafael.

“No es una cosa que ocurrió de golpe y que todo lo trastocó, se esperó casi un mes para tomar esta medida. Para que se enfriaran los ánimos y se pudieran dimensionar las cosas”, enfatizó Álvarez sobre el reciente episodio. (Fuente TN)

El Diario Visión

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