Godoy deja el Malbran “Hoy para mí es un final de ciclo. Creo que reconozco bien cuando el trabajo está hecho y puede seguir sin mí".

Sociales y Generales 03 de enero de 2021 Por Luis Romero
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Godoy dice que el 31 de diciembre de 2020 finalizó su ciclo en el Hospital “Carlos G. Malbrán”. Anticipó que va a trabajar hasta febrero de este año en ese centro de salud. Después se vendrá un “impasse”. Ahí analizará y definirá si continúa trabajando en Catamarca o fuera del país. O si se decide por algún otro proyecto. También habló dar un paso al costado y dejar la dirección del hospital.

                                                                                      “Hoy para mí es un final de ciclo. Creo que reconozco bien cuando el trabajo está hecho y puede seguir sin mí. Nadie es imprescindible. Creo que una de las virtudes que he adquirido en este último tiempo, es de reconocer que uno tiene un límite físico, emocional. Tiene un límite en algunas cuestiones. Tiene que dar el paso al costado y darle (lugar) a la gente que viene de abajo, con mucho más empuje. Yo tranquilamente puedo dejar la dirección y hacer una especie de asesoramiento, sin la necesidad de estar en contacto permanente con los pacientes y seguir ejerciendo lo que a mí me gusta, la academia, la parte de docencia. Por decirte algo. Como también decirte de que por ahí hay proyectos que a uno le interesan más que otros, o hay otra posibilidad, o en otro lado me necesitan más que acá. Ya voy a ver”, deslizó.

En otro tramo, Godoy mencionó que “hasta febrero sigo trabajando (en el Malbrán) como si nada. Después tengo algunos ofrecimientos de trabajó aquí y fuera del país. Voy a analizar la cuestión durante todo este tiempo. Hasta fines de febrero sigo con mi actividad como si nada hubiera pasado, en el hospital. Hasta febrero es el tiempo que voy a tomar para decidir mi futuro”.

Godoy también valoró el trabajo que desarrolló el equipo que atiende a los pacientes COVID en el Hospital Malbrán. 

“Acá prácticamente no hay rango. Nadie es superior a nadie, todos estamos en el mismo nivel. A cada grupo de trabajo le he asignado un objetivo y una función. Y me preocupo todos los días porque ese objetivo sea cumplido de la mejor manera posible y que la gente que esté a cargo de cumplir ese objetivo, crezca. A cada cual le doy su lugar porque cada uno tiene su lugar. Son todos protagonistas. (Para) gran parte del personal, casi el 50%, es su primer trabajo. Muchos de ellos no tenían experiencia, pero no me interesaba la experiencia. Me interesaba la voluntad, las ganas, el compromiso, porque nadie nace aprendiendo, se aprende sobre el camino. Es extremadamente difícil conseguir un recurso humano de este tipo, de esta calidad humana y de esta capacidad para adaptarse a los cambios, de haber sobrellevado lo peor, de haber aprendido lo que aprendieron. Si se desmembra sería una lástima. El Gobierno ha hecho mucho esfuerzo en esto, nos ha acompañado mucho”, aseguró.

En el hospital, todo el personal lleva la marca de la pandemia. Y Godoy lo reconoció. “Ya no somos los mismos. Somos totalmente diferentes. Soy totalmente diferente. Me hace acordar mucho cuando fui a la India. Cuando vos vas a la India te dicen que cuando volvés no volvés de la misma manera. Y en cierta forma es verdad. Acá pasó exactamente (lo mismo). Pero, ¿sabés qué? Somos mucho mejores que antes. Emocionalmente estamos muy fuertes, hemos crecido mucho juntos. Hemos pasado muchísimas cosas juntos. Estamos más empáticos, más humanos, le hemos dado una vuelta de tuerca a la cosa en el sentido de aprender del otro, compartir el otro, todos los aspectos, los malos, los buenos. Eso no es fácil de lograr en un grupo humano”, remarcó. 

“Acá está permitida la música, un montón de cosas que en una terapia convencional… Estoy muy con la idea de que la terapia intensiva de un hospital no debe ser una cárcel, debe ser un lugar de puertas abiertas. Es un lugar donde el paciente necesita enormemente de sus familiares. Y muchos familiares necesitan del familiar enfermo. Es una simbiosis que hasta es terapéutica”, reflexionó Godoy.

Godoy, además, comentó que uno de los objetivos que se había propuesto era no tener bajas en el equipo de trabajo del Hospital Malbrán.

“Cuando asumí, uno de los objetivos que me puse es tener baja cero. Y lo cumplí. 31 de diciembre y no tuvimos, por suerte, ninguna pérdida, ningún personal de salud, ni enfermero ni médico ni nada. Algunos se contagiaron pero, por suerte, ninguno se nos fue”, contó.
Godoy consideró que este centro de salud “hoy por hoy es el lugar más seguro que existe, es muy difícil que vos adquieras el virus acá adentro”.
Y explicó que cuando hubo personal contagiado de COVID-19 “siempre el nexo fue afuera. Todos han venido de afuera. Nunca pudimos encontrar un nexo dentro”.
“Creo que por primera vez, al menos en Catamarca, se ha valorado lo que es el sistema de salud. Con todos los defectos que tiene, también tiene muchas virtudes”, cerró.

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