Lo que la pandemia se llevó: Diego Tula dejó de jugar el fútbol federado

Deportes 05 de octubre de 2020 Por Claudio Aragón
Diego Antonio Tula, el eterno goleador de Villa Dolores, cree que llegó el final de su carrera en 1ra. División; pero igual se resiste a abandonar del todo, y promete seguir en el REV de los Veteranos y en Las Juntas de la Liga Ambateña. No se ve como DT, pero le gustaría ser dirigente.
FB_IMG_1601561409072

“La pandemia (del coronavirus) nos alejó de muchas cosas que nos gustan a nosotros como futboleros y a otra gente también de otros deportes”, le dijo Tula a los colegas de “Pasión Chacarera”, por Radio Centro, quienes lo recibieron con los “tapones de punta”, preguntándole si lo debían tratar “como jugador o ex jugador”.

“Como ex jugador, absolutamente…”, asumió el futbolista, señalando que “este año me sirvió de mucho; en mi caso particular para despegarme de la primera división”, recordando que “antes pasaba seis meses sin jugar, pero venía un técnico me convencía y me volvía calzar los ‘cortos’ para jugar”.


 
Seguidamente apuntó que “ya tengo 40 años y entiendo que tengo que dar un paso al costado; dejar que jueguen los chicos, los jóvenes”, añadiendo que “a veces es bueno que haya jugadores grandes para orientar a los más chicos, pero creo que no es mi caso, que ya estoy bastante grande”.

Y definió que “es muy seguro que ya estoy retirado de las canchas de fútbol, por lo menos de la primera división”.


 
Cuando le preguntaron sobre su carrera futbolística, se reconoció “villero cien por ciento, desde chiquito en las inferiores, guiado por la familia Tula que nos inculcó el amor al club”.

“Antes de los 15 años empecé a jugar en primera y ahí comenzó una larga historia de muchos años –continuó-; muchas posibilidades de conocer gente, conocer clubes”, asegurando que “si tengo que hacer un análisis de lo que viví, fue todo muy positivo, porque se me acercó gente muy buen y pasé por todas experiencias que fueron muy positivas, muy lindas”.


 
Y redondeó el resumen de su experiencia, comentando que “siempre le digo a mi hijo que juegue, que se haga, que el fútbol es hermoso, siempre y cuando uno sea también respetuoso y agradecido, porque de esa forma la gente nos va a tener cariño, seguramente”.

Las otras camisetas

Sobre las otras camisetas que defendió, además de la “villera”, memoró sus pasos por “Sumalao y San Martín, acá en Las Chacras, que la verdad son dos clubes bárbaros, donde lo pasé muy bien y los dirigentes también me trataron muy bien”, remarcando que “hoy en día es muy lindo andar por el Bañado o Sumalao, y que la gente te salude en la calle; son cosas pequeñas, pero gratificantes”

Destacó que “Susmaloa es gente hermosa, humilde, respetuosa y no tengo más que palabras de agradecimiento”, individualizando al dirigente “Nene Chazarreta, con el que me hice compañero de truco, porque él fue quien me enseñó ese juego de naipes”.


 
Y de San Martín aludió a “’Pichón’ Díaz; es un crack, un amigo…, si le habremos hecho diabluras; lo único que él siempre me culpaba a mí…”, recalcando que “en el fútbol se encuentra gente divina, que muchas deja cosas de hacer en su casa por ir a trabajar por su club”.

“Ojalá lo pueda ser yo en mi club, que es la villa, donde ojalá tenga la posibilidad de ser dirigente y colaborar para que crezca”, se ilusionó, apuntando que “cuando un jugador que dejó todo para la institución es muy lindo que te lo reconozcan; eso me lo gané, no solo por las condiciones futbolísticas, sino por el respeto y ser agradecido”.

“Los técnicos siempre me dieron la cinta de capitán, por lo que a veces me tocó enfrentarme con algún dirigente; ser capitán tiene sus responsabilidades, son pequeñas cosas que uno va aprendiendo con el tiempo”, acotó.

Los técnicos

Al pedírsele una definición por “un técnico que lo haya marcado”, evocó que “cuando tenía 20 años y no sabía si seguir jugando, porque era como que no me interesaba, me gustaba ir de vacaciones y no me interesaba jugar los regionales, vino a buscarme el ‘Topito’ (Gustavo) Quintero, para llevarme a Juventud Unida de la Capital, que para un regional había armado un equipazo; estaban los mejores: Víctor Reyes, Darío Luján y Roberto Villacorta”, contó.

“Me llevaron para hacer de sparring, enfrentando en las prácticas al equipo de primera, que dirigía el ‘profe’ Miguel Marino, un cordobés, que ha dejado marcado a muchos jugadores de Catamarca”, enfatizando que “era un adelantado en el tiempo, jugaba de otra manera, él se puede decir que me dejo muy marcado”, afirmó, describiendo que “quería hacer una tarea netamente futbolística, pero claro chocaba con la realidad de Catamarca, donde la mayoría de los muchachos tienen que trabajar en las fábricas, de albañil, o en el mejor de los casos en la administración pública”.


 
“El ‘profe’ Marino fue el que más me marcó”, insistió, aunque “cada uno (de los técnicos) que pasó por Villa Dolores me dejaron, y está en uno tratar de extraerle lo mejor, lo que no te gusta, y lo que no, lo dejás de lado”.

Sus proyectos

Respecto de sus expectativas futuras en el fútbol, contó que “por ahora, como mi hijo juega allí, quiero que las inferiores de ‘la villa’ sea lo más importante, la prioridad, porque hay que comenzar desde abajo, por eso estoy, ayudando poniendo mi granito de arena con los chicos del club”.

Reconoció a continuación que “me gustaría ser dirigente, aunque no ya mismo, por eso voy acercándome de a poco, tratando de aprender hasta llegar a un cargo más importante”, advirtiendo que “hay que ir aprendiendo, para estar a la altura, por ‘la Villa’ siempre exige; es un club hay muchas disciplinas y con mucha gente con la que vos estás trabajando”.

Diego Tula descartó la posibilidad de ser técnico. “No…, no tengo perfil para técnico; me cuesta mucho dejar un chico afuera. Cómo será, que a los ‘baby’, adonde voy con mi hijo, llevo los chicos justos para que nadie vaya al banco”.

“Lo que más anhelo es darle a mi hijo las posibilidades que yo no tuve, y, como papá, estar apoyándolo sin exigirle, que haga lo que él desee y lo que lo haga feliz”, deslizó luego.

Sobre el final, y aunque reiteró su decisión de retirarse, aclaró que “eso será en primera división…”, porque “cuando vuelva el fútbol en los veteranos voy a seguir en REV o en La Juntas (de la Liga Ambateña); ahí sí volveremos…”, se entusiasmó.

Y si tenía algo para reprocharse, fue sincero, admitiendo que “a mi carrera le di poca bola en la mejor etapa de mi vida, cuando debí darle más seriedad; debí ser más constante, sabiendo que para jugar tenés que entrenar y para ser capitán tenés que dar el ejemplo”, concluyó Tula.

Te puede interesar

Boletín de noticias

Te puede interesar